Llegan las grandes competiciones. No te obsesiones con ritmos, desniveles, zapatillas, geles, mochila,…

Piensa en lo maravilloso que es conectarte con el aire de la montaña llena de vida.

Piensa en pisar la roca que lleva millones de años y que te brinda su apoyo.

Piensa que estas rodeado de corredores llenos de ilusión y eso es luz.

Piensa que corres porque es instinto.

Piensa que entrenas para ser sublime.